SP-25 - Los Miembros del Clero Preguntan acerca de A.A.

 

 

SP-25 - Los Miembros del Clero Preguntan acerca de A.A.

Una introducción a la Comunidad para miembros del clero que no están familiarizados con A.A.; discusión adicional para aquellos que buscan un  mayor conocimiento del programa.

Está permitido imprimir una sola copia de este artículo, conforme con la Política de Uso de Contenido de A.A. World Services, Inc.

Los miembros del Clero preguntan acerca de Alcohólicos Anónimos


Por muy grave que sea la obsesión alcohólica, afortunadamente descubrimos que todavía se pueden tomar otras decisiones cruciales. Por ejemplo, podemos decidir admitir que personalmente somos impotentes ante el alcohol; que es necesario depender de un “Poder Superior”, incluso si  esto significara depender de un grupo de A.A. Entonces, podemos tomar la decisión de intentar vivir una vida de honradez y humildad, de servicio desinteresado a nuestros compañeros y a “Dios como nosotros lo concebimos.”

Bill W., cofundador de A.A., 1966

 

Estos son los Pasos sugeridos por medio de los cuales unos 2,000,000 de hombres y mujeres de todo el mundo han logrado su sobriedad en la Comunidad de Alcohólicos Anónimos.

 

Introducción

Alcohólicos Anónimos no es una sociedad religiosa. No obstante, A.A. tiene una profunda deuda con los miembros del clero de muchas religiones que han ofrecido su amistad a la Comunidad desde su fundación en 1935.

La esencia de esa amistad ha sido la comprensión y la tolerancia — comprensión de las posibilidades y de las limitaciones de A.A. como Comunidad, y tolerancia de los defectos de una comunidad de hombres y mujeres cuyas aspiraciones espirituales pueden superar a sus capacidades humanas.

No sería realista asumir que todos los miembros de A.A. estuvieran espiritualmente inspirados. Además, hay muchos que no se han comprometido a ningún conjunto de doctrinas religiosas formalmente establecidas. Pero incontables miembros de A.A. —incluso los no ortodoxos— dicen que han experimentado el poder transformador de compartir, cuidar, confiar y amar.

Como se ha dicho en el pasado, A.A. tiene la esperanza de que en el futuro pueda continuar siendo un aliado útil de todos los miembros del clero, con quienes compartimos un vivo interés en la recuperación del alcohólico.


El propósito de este folleto

Muchos miembros del clero ya conocen a A.A. como un aliado no sectario en sus esfuerzos para ayudar a los alcohólicos a dejar de beber y a llevar vidas sanas y productivas. Saben que los líderes de las principales religiones han expresado su apoyo del programa de A.A.; y se dan cuenta de que hay, entre sus propias filas, algunos que han encontrado en A.A. la solución de sus problemas personales con la bebida.

El propósito de este folleto, en el que aparecen las preguntas acerca de A.A. que suelen hacer los miembros del clero, es de tres facetas:

Primero, A.A. reconoce su deuda con los numerosos miembros del clero que han ayudado, y siguen ayudando, a los alcohólicos de todas partes.

Segundo, es de esperar que el material que se encuentra en las siguientes páginas sirva como una buena introducción a A.A. para aquellos que aún no han tenido la ocasión de familiarizarse con la Comunidad.

Por último, al responder a las preguntas que hacen más frecuentemente los miembros del clero, este folleto sintetiza la experiencia, fortaleza y esperanza personales de los A.A. de todas partes.


¿Qué es A.A.? ¿Cómo funciona?

Alcohólicos Anónimos es una comunidad mundial de hombres y mujeres que se ayudan unos a otros a mantenerse sobrios. El único requisito para ser miembro es el deseo de dejar de beber.

Los miembros comparten la experiencia, fortaleza y esperanza de su recuperación del alcoholismo en las reuniones y en plan personal. Para ser miembro, no hay honorarios ni cuotas. Como queda expresado en el Preámbulo de A.A. “Nos mantenemos con nuestras propias contribuciones.”

Lo esencial del programa de A.A. se encuentra en los Doce Pasos de Recuperación, un conjunto de principios basados en la experiencia acumulada por medio de pruebas y tanteos por los miembros pioneros de A.A. Los Doce Pasos, que se practican como una forma de vida, contienen elementos que se encuentran en las enseñanzas espirituales de muchas religiones. Estos Pasos han ayudado a los miembros de A.A. de todo el mundo a vivir una vida sobria y gratificadora.


¿Cómo empezó A.A.?

Alcohólicos Anónimos tuvo sus comienzos en Akron, Ohio, en 1935, cuando dos borrachos —Bill W. y el Dr. Bob— se dieron cuenta de que, intentando ayudarse mutuamente, podían lograr lo que ninguno de los dos había conseguido hacer solo: mantenerse sobrio. Muy pronto descubrieron que su sobriedad se podía reforzar cuando la compartían con otros y, a los pocos meses, un pequeño grupo de alcohólicos sobrios empezó a efectuar reuniones regularmente en Akron. El número de miembros siguió creciendo hasta alcanzar la cifra de cien.

En 1939, con la publicación del libro Alcohólicos Anónimos, del cual sacó su nombre la Comunidad, y gracias a la ayuda de muchos amigos no-alcohólicos, A.A. estaba en vías de establecerse en Norteamérica y en unos cuantos países de ultramar. Para responder al creciente volumen de solicitudes de información, y para ayudar a los nuevos grupos que se formaban casi diariamente, se estableció en la ciudad de Nueva York la primera oficina de servicios de A.A. — ahora conocida como la Oficina de Servicios Generales.

Hoy día tiene aproximadamente 2,000,000 de miembros, y más de 114,6­­00 grupos en más de 170 países.


¿Cómo son las reuniones de A.A.?

Los grupos de A.A. efectúan sus reuniones de manera autónoma en ciudades y pueblos de todas partes del mundo. Aunque hay numerosas variaciones, en general se pueden clasificar en dos categorías: las reuniones cerradas, sólo para alcohólicos; y las reuniones abiertas, a las que puede asistir cualquier persona.

Las reuniones cerradas ofrecen a los miembros la oportunidad de compartir sus experiencias de una manera más íntima y de aplicar los principios del programa de A.A. para llevar una vida sobria un día a la vez.

Aunque muchas reuniones abiertas siguen el formato de una discusión libre, la mayoría suelen ser más estructuradas. En general, uno o más oradores dan charlas en las que comparten algunas experiencias de sus días de alcoholismo activo y de su recuperación actual en A.A.

Algunas reuniones abiertas —a las que se invita a profesionales, representantes de los medios de comunicación y otras personas— se efectúan con el propósito específico de informar al público sobre A.A.

Los no-alcohólicos que asisten a una reunión de A.A. por primera vez se suelen sorprender al ver el humor con el que algunos miembros cuentan sus experiencias de bebedores. Cada charla es diferente — una puede tener un tono claramente agnóstico mientras que otra puede estar entrelazada con profundas convicciones religiosas. Es importante destacar que los oradores de A.A. solo hablan por sí mismos y no por A.A. No obstante, lo que todos tienen en común es el deseo de fortalecer su propia sobriedad compartiéndola con otros.

La mayoría de los miembros se han dado cuenta de que la asistencia regular a las reuniones es esencial para el mantenimiento de su propia sobriedad. Se anima a los recién llegados a que asistan a las reuniones tan frecuentemente como sea posible.

Muchos miembros informan que el círculo de sus amistades de A.A. se ha ampliado grandemente como consecuencia del tiempo que pasan tomando café y conversando antes y después de las reuniones.


¿Dónde se celebran las reuniones de A.A.?

Los grupos de A.A. alquilan salas de reunión en iglesias, templos, y otras casas de devoción y centros comunitarios. Aunque muchas reuniones de A.A. se celebran en instalaciones que son propiedad de organizaciones religiosas y están manejadas por ellas, esto no implica ningún tipo de afiliación o asociación con doctrinas o movimientos  religiosos específicos. Esta situación se debe principalmente a la generosa aceptación de A.A. por parte de los clérigos de diversas religiones. Desde los primeros días de A.A., estas personas han proporcionado lugares de reunión a los grupos a un precio módico.


¿Son bienvenidos los miembros del clero en las reuniones de A.A.?

Los miembros del clero pueden asistir a cualquier reunión abierta de “orador” o de discusión, así como a las reuniones públicas. Para saber dónde y cuándo se celebran estas reuniones, llame al intergrupo u oficina central de A.A. de su área, o póngase en contacto con la Oficina de Servicios Generales de A.A.


¿Por qué es importante el anonimato?

Ya que recalca la igualdad de todos los miembros —y la unidad es el vínculo común de su recuperación del alcoholismo— el anonimato sirve como la base espiritual de la Comunidad.

Al nivel personal, el anonimato da a todos los miembros la seguridad de que no se les identifique como alcohólicos fuera de las salas de reunión de A.A., una protección que tiene a menudo una gran importancia para los recién llegados. No obstante, en sus relaciones personales con gente no-alcohólica —y con aquellos que, a su parecer, puedan tener un problema con el alcohol— los A.A. pueden sentirse libre de decir que son alcohólicos en recuperación. En tales casos, la franqueza puede contribuir a llevar el mensaje de A.A.

Al nivel de la prensa, la radio, la televisión y el cine, el anonimato recalca la igualdad de todos los miembros en la Comunidad. Al recordarles la importancia de los principios, el anonimato refrena a los que pudieran valerse de su afiliación A.A. para conseguir el reconocimiento público, el poder o alguna ventaja personal.

Según dice la Duodécima Tradición: “El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.”


¿Forman parte del programa de A.A. las creencias religiosas?

Cuando los alcohólicos recurren a Comunidad para obtener ayuda, A.A. no les hace ninguna pregunta referente a sus creencias religiosas — o a su falta de creencias.

No obstante, el programa de recuperación de A.A. está basado en ciertos valores espirituales. Los miembros individuales son libres de interpretar estos valores como mejor les parezca, o de no darles la menor consideración.

La mayoría de los miembros, antes de recurrir a A.A., ya habían admitido que no podían controlar su forma de beber — el alcohol se había apoderado de sus vidas. La experiencia de A.A. sugiere que para lograr y mantener la sobriedad, los alcohólicos tienen que reconocer y depender de una entidad o poder espiritual que, según su propia percepción, sea superior a ellos mismos. Algunos eligen el grupo de A.A. como su “Poder Superior”; otros recurren a Dios — como ellos Lo conciben; otros cuentan con conceptos completamente diferentes.

Muchos alcohólicos, cuando recurren por primera vez a A.A., tienen claras reservas respecto a aceptar cualquier concepto de un Poder superior a ellos mismos. La experiencia indica que, si mantienen una mente abierta referente al asunto y siguen asistiendo a las reuniones de A.A., con el tiempo llegarán a encontrar una solución a este dilema sumamente personal.


¿Es parte del programa de A.A la oración?

Hay dos referencias a la oración en los Doce Pasos tal como fueron escritos por los fundadores de A.A.

El Séptimo Paso dice: “Humildemente Le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.” Y el Undécimo Paso dice: “Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.”

Algunas reuniones de A.A. se cierran con una recitación colectiva del Padrenuestro. En otras se reza la Oración de la Serenidad:

Dios concédeme la serenidad para aceptar
la cosas que no puedo cambiar,
el valor para cambiar aquellas que puedo,
y la sabiduría para reconocer la diferencia.

En los primeros días de la Comunidad, no había literatura de A.A., y los recién nacidos grupos recurrían muy a menudo a las lecturas de la Biblia para obtener inspiración y orientación. Las reuniones se solían cerrar con el Padrenuestro porque, como el cofundador Bill W. explicó más tarde, “así los oradores no se veían obligados a hacer la tarea, molesta para muchos de ellos, de inventar sus propias oraciones.”


¿Patrocina A.A. los retiros espirituales?

No. A.A. no patrocina tales retiros.


¿Cómo está organizado A.A.?
¿Quién lo dirige?

A.A. no tiene una autoridad centralizada. Hay un mínimo de organización estructural y, en vez de estatutos, un puñado de Tradiciones.

Tradicionalmente, dos o más alcohólicos que se reúnen en interés de la sobriedad pueden considerarse un grupo de A.A., con tal de que, como grupo, se mantengan a sí mismos y no tengan otra afiliación.

El trabajo esencial de A.A. se realiza por medio de alcohólicos que se están recuperando en la Comunidad. Normalmente, los grupos locales eligen comités para supervisar las actividades y servicios vitales del grupo.

Los grupos han encomendado la responsabilidad general  de las agencias de servicio mundial de A.A. a la Conferencia de Servicios Generales, compuesta por delegados de área de los Estados Unidos y Canadá que se reúnen anualmente. La Junta de Servicios Generales —compuesta por 14 miembros de A.A. y siete amigos no-alcohólicos de la Comunidad que sirven en plan rotativo— desempeña un papel de custodia.


¿Cómo se finanzan los servicios de A.A.?

A.A. es completamente automantenido. No se aceptan fondos de fuentes ajenas bajo ningún concepto.

En A.A. no hay honorarios ni cuotas. Los gastos de un grupo particular (para alquiler, refrescos, literatura, etc.,) se sufragan por medio de las contribuciones voluntarios de los miembros del grupo, las cuales se suelen ofrecer durante las reuniones del grupo.

La mayoría de los grupos contribuyen al mantenimiento de las actividades de toda el área —tales como llevar el mensaje de A.A. a los hospitales, a las instituciones de tratamiento y correccionales— y de los trabajos de la Oficina de Servicios Generales de Nueva York. La OSG proporciona servicios a nivel mundial en nombre de los grupos de A.A.


¿Qué son las “Doce Tradiciones” de A.A.?

Las Doce Tradiciones son para la vida de A.A. en su totalidad lo que los Doce Pasos son para la recuperación de cada miembro individual.

Las Tradiciones son principios sugeridos que aseguran la supervivencia y el desarrollo de los miles de grupos que componen A.A. Están basadas en las experiencias de los grupos durante los cruciales primeros años de A.A. y tienen que ver con el manejo de los asuntos internos del grupo, la cooperación entre los grupos, y sus relaciones con la comunidad en general. La mayoría de las Tradiciones reflejan la orientación espiritual de la Comunidad.

Las Tradiciones no son oficialmente obligatorias para los grupos de A.A. No obstante, una mayoría abrumadora de los grupos de todas partes del mundo optan por llevar sus asuntos de acuerdo a los principios encarnados en las Tradiciones.


¿Por qué los clérigos se interesarían en A.A.?

A menudo los miembros del clero son las primeras personas a quienes acuden los enfermos alcohólicos para obtener ayuda y comprensión — y frecuentemente son los primeros antes quienes ellos reconocen francamente su enfermedad. De hecho, muchos alcohólicos acuden a los clérigos para obtener orientación espiritual, tanto antes como después de unirse a A.A.

Algunos alcohólicos no desean dejar de beber, o creen que lo pueden hacer a solas y sin ayudar. En tales casos, los consejeros espirituales pueden informar a los alcohólico que hay ayuda disponible siempre que estén dispuestos para recibirla.


¿Hay clérigos que son miembros de A.A.?

Sí. El alcoholismo no conoce fronteras. Algunos alcohólicos miembros del clero, representantes de diversas religiones, han logrado la sobriedad en la Comunidad.


¿Qué información sobre A.A. pueden dar los clérigos a los alcohólicos?

Los miembros del clero que han trabajado estrechamente con A.A. recalcan los siguientes puntos al aconsejar a los alcohólicos.

1. Explican que A.A. sólo puede ayudarles si ellos tienen el deseo de dejar de beber.

2. Recomiendan a los alcohólicos que mantengan la mente abierta si al principio el programa nos les parece tener sentido. Su­gieren que es muy probable que la primera impresión cambie si siguen asistiendo a las reuniones.

3. Enfatizan que A.A. tiene un solo propósito: ayudar a los alcohólicos a lograr la sobriedad.

4. Recuerdan al alcohólico el hecho de que entre los miembros de A.A. se puede encontrar una muestra representativa de toda la sociedad. Los recién llegados conocen a miembros de toda clase y condición. Por diferentes que sean sus historias personales, todos tienen en común su recuperación del alcoholismo por medio del programa de recuperación de A.A.

5. Aseguran a los alcohólicos que se respetará su anonimato personal.

6. Explican que, según toda la evidencia médica, el alcoholismo es una enfermedad progresiva que sólo se puede detener cuando el alcohólico deja de beber (aunque nunca se puede “curar”). En A.A., los alcohólicos encontrarán a miles de hombres y mujeres que, por medio de su experiencia compartida en la recuperación, pueden ayudarles a hacer la transición a una vida sobria y gratificadora.


¿Cómo pueden los miembros del clero y A.A. cooperar eficazmente?

A los miembros del clero que aconsejan a los alcohólicos pueden serles útil conocer a un miembro de A.A. activo de la comunidad. Una vez enterado del asunto, el miembro de A.A. tomará un interés especial en el recién llegado, siempre que él o ella quiera ayuda; les llevará a una reunión y compartirá su propia experiencia de recuperación en A.A.

Hay varias cosas que los miembros del clero pueden hacer para familiarizarse con el programa de A.A.:

1. Asistir a algunas reuniones abiertas de A.A.

2. Familiarizarse con la literatura de A.A. — por ejemplo, los libros Alcohólicos Anóni­mos, Doce Pasos y Doce Tradiciones, y A.A. Llega a su Mayoría de Edad; los librillos Viviendo Sobrio y Llegamos a Creer; y algunos de los folletos que aparecen en la lista que se encuentra en la última página de este folleto.

3. Reconocer los aspectos espirituales (pero no sectarios) del programa de A.A.

4. Recurrir a la ayuda de A.A. cuando la situación lo requiera.

5. Abrir sus puertas a las reuniones de A.A.


¿Cómo se pueden poner en contacto con A.A. los miembros del clero?

Muchos comités de servicio locales de A.A. darán presentaciones informativas, a petición, para su organización. Las sesiones pueden ser adaptadas a sus necesidades. Un programa típico puede incluir una o algunas películas de A.A. y una presentación por uno o más miembros de A.A. acerca de “Lo que A.A. es y lo que no es.”

Busque en su guía de teléfonos o periódico local el número de teléfono de Alcohólicos Anónimos.

Se puede obtener literatura acerca del programa de A.A., así como indicaciones específicas para ponerse en contacto con el grupo local de A.A., escribiendo a: The General Service Office of A.A., Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163, o por email a www.aa.org.


¿Qué es lo que A.A. no hace?

A.A. no: Ofrece la motivación inicial a los alcohólicos para recuperarse…recluta miembros…participa en investigaciones ni las patrocina…mantiene registros de asistencia ni historiales…está afiliada a “consejos” ni agencias sociales…investiga ni trata de controlar a sus miembros…hace diagnósticos ni pronósticos médicos ni psicológicos …provee servicios de desintoxicación, de rehabilitación ni de enfermería, ni hospitalización, medicamentos, ni tratamiento médico o psiquiátrico… ofrece servicios religiosos ni organiza ni patrocina retiros espirituales… participa en la educación acerca del alcohol… proporciona servicios de vivienda, comida, ropa, trabajos, dinero ni demás servicios de asistencia social… ofrece servicios de consulta doméstica ni profesional… acepta dinero por sus servicios ni contribuciones de fuentes no-A.A.…proporciona cartas de recomendación para juntas de libertad condicional, abogados, funcionarios de los tribunales, agencias sociales, empleadores, etc.


Unicidad de propósito y problemas diferentes del alcohol

Algunos profesionales califican al alcoholismo y a la adicción a las drogas como “abuso de sustancias” o “dependencia química”. Por lo tanto, a veces se introduce a A.A. a gente no alcohólica y se les anima a asistir a las reuniones de A.A. Los no alcohólicos pueden asistir a las reuniones abiertas de A.A. como observadores, pero solo los que tienen problema con la bebida pueden asistir a las reuniones cerradas de A.A. 


¿Cómo puede A.A. trabajar con mayor eficacia con ustedes?

A.A. siempre se esfuerza por fortalecer y ampliar la comunicación con los miembros del clero, y sus comentarios y sugerencias son siempre bien recibidos. Nos ayudan a trabajar más eficazmente con ustedes para lograr nuestro propósito común: ayudar al alcohólico que aún sufre.


LOS DOCE PASOS DE ALCOHOLICOS ANONIMOS

1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto igno­bernables.

2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvemos el sano juicio.

3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo con­cebimos.

4. Sin temor hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nues­tros defectos.

6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.

7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el ha­cerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admi­tíamos inmediatamente.

11. Buscamos a través de la oración y la medita­ción mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamen­te que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

 

LAS DOCE TRADICIONES DE ALCOHOLICOS ANONIMOS

1. Nuestro bienestar común debe tener la prefe­rencia; la recuperación personal depende de la uni­dad de A.A.

2. Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de con­fianza. No gobiernan.

3. El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber.

4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a Alcohólicos Anónimos, considerado como un todo.

5. Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún esta su­friendo.

6. Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, finan­ciar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los pro­blemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

7. Todo grupo de A.A. debe mantenerse comple­tamente a sí mismo, negándose a recibir contribu­ciones ajenas.

8. A.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear traba­jadores especiales.

9. A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aque­llos a quienes sirven.

10. A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente, su nom­bre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

11. Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.

12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.



Publicaciones de A.A.

Se pueden obtener formularios de pedidos completos en la
Oficina de Servicios Generales de ALCOHOLICOS ANONIMOS,
Box 459, Grand Central Station, New York, NY 10163.

LIBROS

ALCOHOLICOS ANONIMOS

A.A. LLEGA A SU MAYORIA DE EDAD

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES

COMO LO VE BILL

EL DR. BOB Y LOS BUENOS VETERANOS

REFLEXIONES DIARIAS

DE LAS TINIEBLAS HACIA LA LUZ


LIBRILLOS

LLEGAMOS A CREER

VIVIENDO SOBRIO

A.A. EN PRISIONES — DE PRESO A PRESO


FOLLETOS

PREGUNTAS FRECUENTES ACERCA DE A.A.

LA TRADICION DE A.A. — COMO SE DESARROLLO

LOS MIEMBROS DEL CLERO PREGUNTAN ACERCA DE A.A.

TRES CHARLAS A SOCIEDADES MEDICAS POR BILL W.

A.A. COMO RECURSO PARA LOS PROFESIONALES DE LA SALUD

A.A. EN SU COMUNIDAD

¿ES A.A. PARA USTED?

ESTO ES A.A.

MUCHAS SENDAS HACIA LA ESPIRITUALIDAD

UN PRINCIPIANTE PREGUNTA

¿HAY UN ALCOHOLICO EN EL LUGAR DE TRABAJO?

¿SE CREE USTED DIFERENTE?

PREGUNTAS Y RESPUESTAS ACERCA DEL APADRINAMIENTO

A.A. PARA LA MUJER

A.A. PARA EL ALCOHOLICO DE EDAD AVANZADA—
   NUNCA ES DEMASIADO TARDE

ALCOHOLICOS ANONIMOS POR JACK ALEXANDER

LOS JOVENES Y A.A.

EL MIEMBRO DE A.A. — LOS MEDICAMENTOS Y OTRAS DROGAS

¿HAY UN ALCOHOLICO EN SU VIDA?

DENTRO DE A.A.

EL GRUPO DE A.A.

R.S.G.

CARTA A UN PRESO QUE PUEDE SER UN ALCOHOLICO

LOS DOCE PASOS ILUSTRADOS

LAS DOCE TRADICIONES ILUSTRADAS

COMO COOPERAN LOS MIEMBROS DE A.A....

A.A. EN LAS INSTITUCIONES CORRECCIONALES

A.A. EN LOS ENTORNOS DE TRATAMIENTO

EL PUNTO DE VISTA DE UN MIEMBRO DE A.A.

PROBLEMAS DIFERENTES DEL ALCOHOL

COMPRENDIENDO EL ANONIMATO

UNA BREVE GUIA A ALCOHOLICOS ANONIMOS

UN PRINCIPIANTE PREGUNTA

LO QUE LE SUCEDIO A JOSE (Historieta a todo color)

LE SUCEDIO A ALICIA (Historieta a todo color)

ES MEJOR QUE ESTAR SENTADO EN UNA CELDA (Folleto ilustrado para los presos)

¿ES A.A. PARA MI?

LOS DOCE PASOS ILUSTRADOS

HABLANDO EN REUNIONES NO A.A.


VIDEOS

ESPERANZA: ALCOHOLICOS ANONIMOS

ES MEJOR QUE ESTAR SENTADO EN UNA CELDA

LLEVANDO EL MENSAJE DETRAS DE ESTOS MUROS

VIDEOS DE A.A. PARA LOS JOVENES

TU OFICINA DE SERVICIOS GENERALES,
EL GRAPEVINE Y LA ESTRUCTURA DE
SERVICIOS GENERALES


REVISTAS

LA VIÑA DE A.A. (bimensual)    


Yo soy responsable. . .

Cuando cualquiera, dondequiera,
extienda su mano pidiendo ayuda,
quiero que la mano de A.A. siempre esté allí.
Y por esto: Yo soy responsable.


Alcohólicos Anónimos® es una comu­ni­dad de hom­bres y muje­res que comparten su mutua expe­rien­cia, for­ta­le­za y espe­ran­za para resol­ver su problema común y ayu­dar a otros a recu­pe­rar­se del alco­ho­lis­mo.

• El único requi­si­to para ser miem­bro de A.A. es el deseo de dejar la bebi­da. Para ser miem­bro de A.A. no se pagan hono­ra­rios ni cuo­tas; nos man­­te­ne­mos con nues­tras pro­pias con­tri­bu­cio­nes.

• A.A. no está afi­lia­da a nin­gu­na secta, reli­gión, par­ti­do polí­ti­co, orga­ni­za­ción o ins­ti­tu­ción algu­na; no desea inter­ve­nir en con­tro­ver­sias; no res­pal­da ni se opone a nin­gu­na causa.

• Nuestro obje­ti­vo pri­mor­dial es man­te­ner­nos sobrios y ayu­dar a otros alcohólicos a alcan­zar el esta­do de sobrie­dad.

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reim­pre­so con per­mi­so

Copyright © 1983, 1995
Alcoholics Anonymous World Services, Inc.
475 Riverside Drive
New York, NY 10115

Revisado de acuerdo a una
Acción Recomendable de la Conferencia de 1989

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Traducido del inglés. El ori­gi­nal en inglés de esta obra tam­bién es pro­pie­dad lite­ra­ria ©, de A.A.W.S., New York, N.Y. Prohibida la repro­duc­ción par­cial o total de esta tra­duc­ción sin per­mi­so escri­to de A.A.W.S.

Dirección Postal:
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